Alfombras de pueblo de la población de Abadeh, situada entre Shiraz e Isfahán, en Irán, que se reconocen por las formas hexagonales del medallón, las esquinas y el campo, normalmente con una pequeña roseta en el centro del medallón, y por los motivos animales y vegetales. El pelo de lana va por lo general sobre base de algodón; las descripciones de su altura no coinciden y van desde un pelo fino y recortado a poca altura hasta uno bastante alto. La densidad de nudos es alta para una alfombra de pueblo, como requieren sus motivos detallados; algunas fuentes la cifran en unos 350 000 nudos por metro cuadrado (aproximadamente 225 nudos por pulgada cuadrada), aunque las cifras publicadas varían mucho. Los campos suelen ser azul marino oscuro o rojo intenso, con acentos crema, amarillo, naranja, azul y verde. La población no tiene un mercado de alfombras propio, por lo que las piezas terminadas se venden en el bazar de Shiraz.
Alfombra tejida por aldeanos sedentarios, a medio camino entre las alfombras tribales nómadas y las de los talleres de ciudad. Los tejedores de pueblo cuentan con mejores herramientas, materiales y tintes que los nómadas, pero trabajan en un entorno más suelto y semiestructurado que el de los talleres de ciudad, a menudo de memoria y sin un cartón dibujado, y algunos venden en el bazar de una ciudad cercana más grande, como hacen los tejedores de Abadeh en Shiraz. Los diseños son sobre todo geométricos (medallón, motivos repetidos por todo el campo, boteh o herati), con menos motivos florales que en las alfombras de ciudad; la densidad de nudos suele ser mayor que en las tribales, pero menor que en las de ciudad, y los distintos tamaños de telar dan una amplia gama de tamaños, de piezas pequeñas y alfombras de pasillo a grandes alfombras. La Heriz es el ejemplo más conocido, junto con las de Azerbaiyán, Abadeh, Karaja, Mehraban y Senneh; en algunas clasificaciones también se consideran de pueblo las de Shiraz y las bakhtiari.