Alfombras persas antiguas de la llanura de Ferahan (también escrito Farahan o Feraghan), en el centro de Irán, conocidas por sus patrones herati que cubren todo el campo y sus paletas de color sobrias. Estas piezas del siglo XIX suelen mostrar una retícula de rombos con pequeños motivos florales, a menudo en azul marino, rojo teja y marfil, y se aprecian por la finura de su tejido y por sus composiciones equilibradas y contenidas. En el comercio actual el nombre se emplea también para alfombras nuevas de talleres pakistaníes del tipo Peshawar (chobi), tejidas con lana hilada a mano y tintes vegetales, en colores apagados y con diseños de conjunto en su mayoría de inspiración persa, y a veces para alfombras de Sarouk de la misma región; esas alfombras no son alfombras antiguas de Ferahan.
La más cara de las tres calidades de alfombras kazak modernas que tejen artesanos afganos en Pakistán, por encima de la comercial y de la Super Kazak. Su densidad de nudos es igual a la de una kazak comercial o algo superior, pero ofrece una gama mucho más amplia de diseños y de colores armoniosos, con dibujos inspirados en las alfombras persas Heriz, y un pelo entre medio y grueso que resulta más lujoso al tacto. Su lana hilada a mano es la mejor de las tres calidades, gruesa y con mucho cuerpo, y sus colores proceden de tintes vegetales. Aunque las alfombras parecen antiguas, son de fabricación reciente.
Hilo de lana obtenido a partir de vellón lavado y cardado, hilado a mano o con un torno de hilar manual y no a máquina; después, los hilos hilados se retuercen juntos en cabos más gruesos y resistentes antes del teñido. Da hilos más finos y suaves que el hilado a máquina, de modo que la lana resulta más suave al tacto y tiene más brillo, y se dice que el hilado a mano conserva la lanolina natural de la lana. Es lo habitual en las alfombras kazak y de Peshawar tejidas en Pakistán y en las Khal Mohammadi afganas, todas ellas teñidas además con tintes naturales.
Hilo de lana hilado con maquinaria y no a mano ni con un torno de hilar manual; es lo opuesto a la lana hilada a mano. Las alfombras hechas a máquina se fabrican con hilos hilados a máquina o sintéticos, y al juzgar la calidad de la lana, el hilado a máquina queda por debajo del hilado a mano, que da hilos más finos y suaves y con más brillo. El hilado es solo un factor de la calidad de la lana: también cuentan los pastos de las ovejas, la altitud a la que viven y la época de esquila.
Alfombras anudadas a mano de Pakistán, hechas en la ciudad de Peshawar, en el norte del país, y también llamadas Chobi. Copian diseños persas y turcos antiguos, sobre todo composiciones florales que cubren todo el campo o de motivos repetidos (los medallones son raros, porque los diseños que cubren todo el campo se adaptan a más estancias), con lana hilada a mano y tintes vegetales. Se tejen en tonos más oscuros y después se lavan a la piedra y se dejan a pleno sol, y el pelo se corta bajo para que se vea el dibujo, lo que da a una alfombra nueva un acabado antiguo. Los colores son suaves y apagados, con frecuencia de base beige, con una deliberada variación de claros y oscuros que imita el aspecto de las alfombras envejecidas; las alfombras parecen delgadas al tacto, pero resisten bien el uso. El mismo aspecto se vende también como Oushak, Ziegler o Ferahan.