Método tradicional de teñir el hilo de las alfombras en el que madejas sueltas (lazadas) de hilo ya hilado y retorcido se sumergen en baños de tinte antes de anudar o tejer el hilo en la alfombra. Esta técnica, habitual en las alfombras hechas a mano, se realiza por lotes separados, y las pequeñas diferencias entre lotes, junto con las de la grasa natural de la lana, producen las sutiles variaciones de color conocidas como abrash, que dan a las alfombras tradicionales su característica profundidad e interés visual. Aún lo emplean los artesanos que preparan hilos teñidos a medida para alfombras especiales.