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Cuidar una alfombra anudada a mano es, sobre todo, cuestión de rutina: un aspirado suave cada una o dos semanas, unos primeros auxilios rápidos cuando se derrama algo, una limpieza ligera en casa de vez en cuando y un lavado profesional cada pocos años. La lana, el material habitual del pelo, es robusta y repele las manchas de forma natural, así que nada de esto es difícil. Solo hay qu...

La rutina de una alfombra anudada a mano, en el orden en que te hará falta:
Usa una aspiradora de trineo ligera con un cabezal que solo aspire: nada de modelos de uso intensivo ni industriales, y sin cepillo rotativo ni rodillo giratorio (si la tuya lo lleva, desactívalo). Pásala de lado a lado, a lo ancho de la alfombra y no a lo largo, para que la succión no tire del pelo en su sentido ni lo empuje a contrapelo. Mantén los flecos fuera de la boquilla: puedes trabajar cerca de ellos, pero no dejes nunca que la aspiradora los succione, porque con el tiempo los tirones los dañan. Cada uno o dos meses, dobla hacia atrás media alfombra cada vez, aspira también el reverso para soltar la arenilla que se cuela hasta la base del pelo y limpia lo que se haya acumulado en el suelo, debajo.
Frecuencia: cada 1–2 semanas (cada semana si tienes mascotas); una vez al mes en una habitación que apenas se usa
Atiende un derrame en cuanto se produzca: cuanto antes reacciones, menos probable es que deje mancha. Estos primeros auxilios atenúan mucho la mancha, pero no siempre la eliminan del todo. Lo que quede ya es trabajo para un lavado profesional.
Necesitarás: un bol, una cuchara, lavavajillas en espuma sin lejía, un cepillo pequeño y dos toallas de algodón blancas y limpias.
Entre un lavado profesional y el siguiente puedes refrescar la superficie por tu cuenta. Es una limpieza ligera, no un lavado: retira parte de la suciedad y te permite esperar más hasta el próximo lavado profesional, sin llegar nunca a empapar la alfombra.
En una alfombra anudada a mano, los flecos no son un adorno: son los extremos de los hilos de urdimbre que mantienen unida toda la alfombra, así que, si se deshilachan, la alfombra empieza a deshacerse. No los aspires, porque un cepillo rotativo engancha y rompe los hilos; en su lugar, bárrelos con suavidad con una escoba. De vez en cuando, péinalos con un peine suave de púas anchas para que no se enreden ni se apelmacen.
Cómo lavar los flecos sucios:
Con esta limpieza, el pelo solo llega a humedecerse y tarda entre 30 y 60 minutos en secarse. Tócalo antes de que nadie pise la alfombra: debe estar completamente seco al tacto. Después de un derrame, el bol bajo la alfombra deja que el aire llegue al reverso. Si se moja la alfombra entera, por una fuga o una inundación, extiéndela en plano enseguida en un lugar bien ventilado.
Importante: no vuelvas a usar ni a guardar una alfombra hasta que esté completamente seca. La humedad que queda en el pelo debilita las fibras con el tiempo y atrae a las polillas.
El lavado completo es el único paso que debes dejar en manos de un profesional: un taller especializado en lavado de alfombras, no una tintorería convencional. Encárgalo cuando la alfombra lo necesite (en la mayoría de los casos, cada pocos años), después de una mancha que los primeros auxilios no hayan podido quitar y antes de guardarla durante un año o más. Nuestro propio equipo lava alfombras hechas a mano y antiguas con productos que respetan las fibras, secado controlado y acabado a mano.
Cada cuánto lavarla: aproximadamente cada 5 años con un uso normal; cada 3–4 años en un pasillo o una entrada; y tan solo cada 10 años en una habitación de poco paso donde la alfombra se mantiene limpia

Nuestra rutina de cuidado de las alfombras anudadas a mano sigue los consejos publicados por Catalina Rug, un comercio californiano de alfombras persas anudadas a mano.
¿Te ha servido? Quizá también quieras saber:
Aunque esta guía ofrece instrucciones completas para limpiar tus alfombras en casa, algunas situaciones es mejor dejarlas en manos de especialistas. Si tu alfombra es valiosa, antigua o está muy dañada, nuestro propio servicio profesional de limpieza de alfombras en la zona de Marbella está a tu disposición para que tus piezas más preciadas reciban el cuidado experto que merecen.